Cómo mantener con vida tu antiguo PC de escritorio

Cuando tu PC de escritorio está envejeciendo, pero no tenés el corazón (o el presupuesto) para reemplazarlo, todavía hay mucho que podés hacer para darle una vida larga y satisfactoria. El secreto no es tanto pasarse la vida cambiando componentes, sino cuidar los que ya hay.

Solo son dos los componentes que vale la pena cambiar

En realidad, tan solo hay dos actualizaciones que merece la pena por una cuestión de sencillez y precio. La primera y más importante es reemplazar el disco duro por un SSD en tu sistema. La segunda es dar un impulso a la tarjeta gráfica. En este último caso no es necesario gastarse un dineral en una nueva gráfica. Si tenés, por ejemplo, un Core i7 860 a 2.80GHz (un modelo originario de 2009 y discontinuado ya por el fabricante), te basta y te sobra con una gráfica com la Nvidia GeForce GT 630. Hablamos de gráficas de entre 40 y 80 euros. Obviamente no son lo máximo en potencia, pero si tu CPU es antigua, poner una tarjeta más potente solo servirá para que el procesador obstaculice su rendimiento.

Limpieza a fondo una vez al año

Cambiados esos componentes, la clave para estirar la vida del PC es hacer un mantenimiento continuo, hay muchas cosas que se pueden hacer para mantener la CPU funcionando de la mejor forma. Las más básicas las tenés en esta guía sobre la limpieza de todo el polvo (en inglés). Este tipo de limpiezas son algo que debes hacer al menos una vez al año.

Prestá atención a los sonidos

Los PC son un poco como los coches. Usamos la computadora todos los días, y prestar atención a cómo suena esta es una de las mejores maneras de determinar si algo podría estar yendo mal. Si tu sistema suena diferente a hace unos días, o si notas que algún componente en particular está sonando, es posible que desees investigar.

El caso más típico es un ventilador de la caja (los típicos de 80 mm) que no sonaba anteriormente. La primera opción es limpiarlo. Si eso no soluciona el problema, vale la pena reemplazarlo. Es muy fácil sacar un ventilador moribundo y reemplazarlo por uno nuevo, y no cuesta casi nada hacerlo.

Los disipadores

Otra pequeña revisión muy beneficiosa si te atreves con ella es quitar el disipador del procesador, limpiar la pasta térmica antigua y aplicar un tubo nuevo. (No uses demasiada)

Lo mismo aplica a cualquiera de los ventiladores de tu tarjeta gráfica. Si suenan raro, dales una buena limpieza. Si todavía suenan un poco raro, pero parecen funcionar bien y no van lento probablemente estén bien, pero esto es algo que deberías vigilar. Siempre puedes reemplazar un disipador de CPU. El disipador de la tarjeta gráfica, si es el culpable, es más difícil de reemplazar (a veces no es posible hacerlo). Probablemente sea mejor simplemente hacerte con una nueva tarjeta.

Aguantá todo lo que puedas

En términos generales, mi consejo personal es que, hechos estos cambios, aguantes todo lo que puedas con una vieja computadora hasta poder hacer una actualización completa conservando un puñado de componentes como el SSD. Sin embargo, si te llevas bien con lo que tenés, ignorá mi consejo. Mantén tu sistema limpio, presta atención a las piezas móviles que puedan estar envejeciendo y reemplazá lo que puedas sin gastar mucho dinero. Saber cómo solucionar problemas de tu PC y mantenerlo en buen estado es un buen negocio para el resto de tu vida geek.

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