Mes de la moda: lo que vimos hasta el momento

En esta nota les presento los 5 aspectos más destacados de las semanas de la moda de Nueva York y Londres.

Innovadora concepción de los desfiles

Si hay algo en lo que se ha puesto especial atención los últimos meses, es en crear una nueva mirada sobre el diseño de los desfiles. Ya no se trata de modelos caminando sobre tarimas alzadas, sino que se busca hacer del evento una experiencia donde el espectador pueda sumergirse y formar parte.

Subterráneo fashionista

Tom Ford eligió como locación para su colección primavera-verano 2020 una estación de subte fuera de funcionamiento en Bowery Street. La inspiración para elegir este particular lugar, viene de una fotografía del artista Andy Warhol junto a Edie Sedgwick emergiendo de una tapa de alcantarillas. Los elementos que perfilaron el desfile fueron sin duda las prendas de telas metalizadas en llamativos colores, junto a los peinados estilo punk que combinados con el maquillaje dificultaron incluso reconocer a la icónica Gigi Hadid.

El bar más aclamado de la ciudad

Por su lado Ralph Lauren se decidió por transformar el interior de un banco de la Ciudad de Nueva York en el “Ralph’s Club” para presentar su colección. La propuesta, que convirtió al edificio en un bar de 1920, ubicó a los invitados (quienes debieron asistir bajo la consigna de atuendos en blanco y negro) en mesas en medio del salón.  Entre ellos, desfilarían luego las modelos.

No sólo quienes fueron invitados al evento lucieron la dupla blanco-negro, sino que la colección fue mayormente realizada en estos colores con algunas excepciones en tonos rojos, amarillos y azul eléctrico.

Para complementar la ambientación, de fondo a las impecables siluetas de los vestidos, se contrató a una banda de jazz que contó con la participación de la impecable Janelle Monae.

Jardines con estilo

El Elizabeth Street Garden en el barrio neoyorkino de Nolita fue esta vez quien hizo de pasarela para lo nuevo de Kate Spade. Se trata de un jardín comunitario abierto al público, que fue intervenido para la ocasión con mesitas redondas en color rosa pastel decoradas con ramos de flores en varias tonalidades.

¿La premisa detrás de todo? La misma con la que comenzó su trabajo para la firma, la diseñadora Nicola Glass: Feminidad optimista, y en esta entrega orientada al “Florecer donde sea que nos encontremos”, para así enlazar la idea con la temática de la colección “Safari en la ciudad”.

Las modelos no solo llevaron como accesorios las icónicas carteras que caracterizan a Spade, sino que algunas también portaron ramilletes de flores, plantas en macetas, grandes hojas de Alocassia e incluso hubo quien fue acompañada por su mascota.

Naturaleza indoors

Otro tipo de dinámica dentro de los shows que presenciamos en esta London Fashion Week fue la que eligió Rixo. En este caso, la locación fue una vieja oficina de correo en Londres, que fue completamente repensada para la presentación de las jóvenes diseñadoras Henrietta Rix y Orlagh McCloskey.

El escenario estuvo constituido de una plataforma hecha de Wow Grass, que asemejaba una colina. Este producto no es más que césped cultivado sobre un sustrato donde se integran y reciclan textiles usados.

Siguiendo la esencia de la colección basada en los años 70, más específicamente en la canción “Back to The Garden” de la famosa cantante y pintora canadiense Joni Mitchell, las modelos se posaron sobre la colina, algunas de pie y otras sentadas sobre mantas, a disfrutar de la música, hacer burbujas y armar collares con flores.  

Para acompañar el entorno natural que se logró con la colina, ramilletes de flores totalmente naturales, rodearon la escena, endulzando aun más la atmósfera. La propuesta de las jóvenes creativas también incluye precios accesibles y producción de sólo 150 piezas de cada artículo de la colección, a fin de mantener su carácter de especial y sustentable.

Diversidad desplazando estereotipos

Si hay un aspecto sobre el cual la industria de la moda ha sido fuertemente criticada durante años, es la creación de estereotipos, sobre todo con relación a los cuerpos femeninos. Las pasarelas de las décadas pasadas únicamente contaban con modelos esbeltas, altas, jóvenes y predominantemente blancas.

Este esquema viene en decadencia y son varias las marcas y diseñadores que se han decidido a mostrar diversidad de cuerpos, edades y etnias en sus shows, a fin de romper con los estereotipos impuestos durante años.

Entre las firmas que destacaron por poner en la pasarela estos valores están Chromat, Collina Strada, Rixo y Kate Spade

Incluso, algunos shows incluyeron como modelos a personas con capacidades diferentes como Daisy May Demetre de Birmingham, quien con 9 años desfiló para Lulu et Gigi. Daisy nació con hemimelia fibular, una afección que le costó la amputación de parte de sus dos piernas, pero esto no le impidió seguir su sueño y formar parte de la industria de la moda.

Primavera redundante

No es necesario ver muchas colecciones para darnos cuenta que los estampados estrella de la temporada son viejos conocidos: los florales. Como diría Miranda Priestly en El Diablo viste a la moda: ¿Flores? ¿en primavera? ¡Que innovador! Sin embargo, se han transformado en el elemento clave de prendas como vestidos, sacos, camisas y pañuelos.

En todas sus variantes, desde formatos más abstractos hasta dibujos detallados de pequeñas rosas, las tramas floreadas cautivaron con su encanto en cada colección como Carolina Herrera, Victoria Beckham, Erdem, Molly Goddard y el osado Richard Quinn.

En segundo puesto, podemos poner como tendencia a los estampados rayados  y a cuadros, que se explayan en colores clásicos como el blanco y el negro,  sin dejar atrás a audaces naranjas, rosas y amarillos.  

Colores: el contraste es clave

La paleta de colores de los desfiles que ocuparon los primeros días del mes de la moda, fue muy variada. Algunas colecciones se quedaron con tonos clásicos y neutros, entre los que destacaron azul marino, beige, grises, blanco y negro.

Otros diseñadores por su parte apostaron por una gama más cálida con una paleta de naranjas, amarillos, violetas, lilas, rosas y verdes.

Sin embargo, hay quienes se decidieron por un punto medio, e incluyeron en sus colecciones neutros contrastando con colores más vivos, como es el caso de Victoria Beckham y Sies Marjan, entre otros.

Eco-friendly

Es de esperar que, frente a la toma de consciencia sobre el gran impacto ambiental que genera el modelo Fast Fashion de la industria de la moda, algunos diseñadores hayan decidido innovar y cambiar su rumbo hacia un modelo más sustentable.  

Por su parte la diseñadora Maria Cornejo, que ha mostrado por varios años una visión más ecológica de la moda, se decidió por una colección utilizando textiles amigables con el medio ambiente como algodón orgánico y algunos entramados donde se reciclaron trozos de poliéster en desuso. Además, se propusieron a realizar las invitaciones del show en papel reciclado y a elegir sponsors que también transitaran por el camino del cuidado ambiental. Por tal razón, entre los seleccionados estuvo la marca 10 Free Chemistry, que fabrica productos para el cuidado de las uñas de manera limpia y libre de crueldad animal.

Hillary Taymor, la cara detrás de Collina Strada, sorprendió con un show íntimamente abocado a crear consciencia sobre el cambio climático y el cuidado ambiental. Las prendas fueron elaboradas íntegramente con materiales reciclados desde textiles de prendas en desuso hasta cristales tomados de piezas rotas de Swarovski.

Con modelos de diversas edades y apariencias, llevando carteles que esbozaban frases relacionadas a la temática, la idea remanente de todo el desfile fue: “La sustentabilidad no tiene que ser temida. Es un camino donde aprendemos entre todos, sin dejar de lado la comodidad y la belleza de las prendas.”

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