Andy Ruiz, el factor que no fue calculado

El triunfo del mexicano el último sábado, cambia el panorama en los pesos pesados

Hace tiempo que la máxima categoría de boxeo, pesado, la más atractiva, en la cual se han lucido grandes emblemas de esta disciplina, es deslucida.

Hasta que el 29 de abril de 2017, la victoria del inglés Anthony Joshua (22 ganadas- 1 perdida- 0 empates- 21 ganadas por nocaut) derrotaba por nocaut técnico a Vladimir Klitschko, rompiendo así, la hegemonía del gigante ucraniano. Obteniendo así el título de los pesos pesados de Asociación Mundial de Boxeo (AMB), Organización Mundial de Boxeo (OMB) y Federación Internacional de Boxeo (FIB).

Simultáneamente, en el restante organismo de mayor importancia en el boxeo, Consejo Mundial de Boxeo (CMB), surgía un campeón con una pegada demoledora, un estilo de pelea atractivo, y con carisma, elementos que son ideales para la televisión, el originario de Alabama, Deontay Wilder (41-0-1- 40 KO).

Dos boxeadores jóvenes, noqueadores, campeones, y en plenitud en sus carreras,y en la categoría más espectacular del boxeo, es una pelea que se vendería fácilmente, y que rompería los récords de audiencia. Para ello, había que acercar a los potenciales contrincantes.

La manera de hacerlo, fue llevar a Joshua, afincado en Inglaterra, a Estados Unidos, para que el mayor mercado que tiene el boxeo pudiera verlo de cerca, y poner a prueba los buenos pergaminos que venía escribiendo como campeón, y para abonar el terreno para una futura pelea con Wilder.

El lugar elegido fue nada más y nada menos que el Madison Square Garden, escenario mítico del boxeo, dónde boxeadores como Mike Tyson, Sugar Ray Leonard, Julio César Chávez, el argentino Oscar “Ringo” Bonavena enfrentando al mismísimo Muhammad Alí, y el mendocino Jorge “Aconcagua” Ahumada disputó el título medio pesado frente a Víctor Galíndez.

Pero un factor se escapó de los cálculos. El rival para que el campeón se luciera frente al público norteamericano, Andy Ruiz. Nunca estuvo en los cálculos la rebeldía y el hambre de gloria del mexicano, que haciendo una pelea directa y con golpes llenos de potencia, y con el característico corazón de fuego de los boxeadores aztecas, se llevó los tres cinturones del inglés con un nocaut técnico en el séptimo round. Dejando muchas incógnitas a responder en el futuro cercano.

¿La próxima pelea será Wilder- Ruiz? ¿Se recuperará Joshua del golpe emocional que significó perder sus tres títulos el último sábado? ¿Podrá Ruiz, mantenerse en el podio después del batacazo?

Todo está por responderse. Por lo pronto, ya se planea una revancha entre Ruiz y Joshua, para noviembre o diciembre, en Londres. Lo seguro es que algo sucederá en los pesos pesados, que están tomando un nuevo esplendor, no hay certezas sobre qué será, pero lo seguro, es que será muy bueno.

You may also like...

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *